SXP2011: Flicker Films
13 Mar 10

Peter Kubelka made the first flicker film between 1958-60, it was named Arnulf Rainer and it was a montage of black and white frames, white noise and silence. Maybe it can seem too minimalistic, or even simple, but a flicker film is just that, a film characterized by rapid alterations of contrasting frames; not only black and white frames or abstract colours, some of them include real action.
The precedents of this genre are not very clear, but it is related with Eisenstein theories of montage and some experiments with single frame montages made in the 50s.
The flickering effect generated by those rapid alterations of single frames might induce visual hallucinations, and even epileptic seizures or shocks in people with epilepsy or other neurological disorders. Oddly enough, when Kubelka made his film he was not interested in human perception, he just wanted to reduce cinema to its fundamental elements: light, darkness, sound, silence and duration.
In 1966, Tony Conrad presented his film The Flicker, another example made only from white and black frames. In this case, he was conscious of the neurological effects of this kind of films and he was trying to play with the minds of the public. He even included a warning:

Also in the 60s, Paul Sharits began his experiments with colour flickers, a characteristic in most of his films. In 1976 he made a film, Epileptic Seizure Comparison which interspersed colour flickers with real people having epileptic seizures.
You can find some of these films on the Internet, but the quality of the copies is really bad and the effect is only clear if you watch them on the appropriate conditions on a cinema screen. I am afraid that in this case video is out of question.
Most flicker films are related to structuralist cinema, a common practice among several American and European film-makers in the 60s and 70s. Structuralist films are usually based on fixed camera positions, complex montage structures and the flickering effects inherent to the intermittent nature of the cinema projection mechanism.
Nowadays the flicker effect is still widely used in artistic installations, live performances and videos, and is also a common asset in the entertainment industry: the neon signs and the stroboscopic lights from the dance clubs are good examples.
In short, we could say that a flickering light is one of the simplest ways to excite our senses.

Peter Kubelka hizo el primer flicker film (literalmente, película parpadeante) entre 1958-60, se titulaba Arnulf Rainer y era un montaje de fotogramas blancos y negros, ruido blanco y silencio. Quizás pueda parecer algo exageradamente minimalista, o incluso simple, pero un flicker film no es más que eso, una película que se caracteriza por el uso de cambios rápidos entre fotogramas contrastados; no sólo fotogramas en blanco y negro o colores abstractos, puede incluir planos de acción real.
Los precedentes de este género no están muy claros, pero se suele relacionar con las teorías del montaje de Eisenstein y algunos experimentos con montajes de fotogramas sueltos hechos en los años 50.
El efecto de parpadeo que generan esas alteraciones rápidas de fotogramas puede provocar alucinaciones visuales, e incluso ataques de epilepsia o estados de choque en las personas que sufren de epilepsia u otros desórdenes neurológicos. Curiosamente, cuando Kubelka hizo su película no estaba interesado en la percepción humana, simplemente quería reducir el cine a sus elementos básicos: la luz, la oscuridad, el sonido, el silencio y la duración.
En 1966, Tony Conrad presentaba su película The Flicker, otro ejemplo creado solamente a partir de fotogramas blancos y negros. En este caso, Conrad sí era consciente de los efectos neurológicos de este tipo de películas e intentaba jugar con la mente del público. Incluso incluía una advertencia:

También en los años 60, Paul Sharits empezó sus experimentos con parpadeos de colores, una característica de la mayoría de sus filmes. En 1976 hizo una película/instalación, Epileptic Seizure Comparison, que intercalaba fotogramas intermitentes de colores con gente real sufriendo ataques de epilepsia.
Algunas de estas películas se pueden encontrar en Internet, pero la calidad de las copias es muy mala y el efecto sólo funciona al verlas en las condiciones apropiadas en un cine. Me temo que en este caso el vídeo no es una opción.
La mayoría de los flicker films están relacionados con el cine estructuralista, una práctica común entre varios cineastas americanos y europeos de los años 60 y 70. El cine estructuralista se basa en posiciones de cámara fijas, estructuras de montaje complejas y los efectos de parpadeo inherentes a la naturaleza intermitente del mecanismo de la proyección cinematográfica.
Actualmente este efecto se sigue utilizando en muchas instalaciones artísticas, actuaciones en directo y vídeos, y es un recurso común en la industria del entretenimiento: los carteles de neón y los focos estroboscópicos de las discotecas son buenos ejemplos.
En breve, se podría decir que una luz que parpadea es una de las maneras más sencillas de excitar nuestros sentidos.

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